La universidad del pueblo


El 26 de septiembre de 1886 se inauguraba la Escuela de Artes y Oficios de Vigo, una institución permanentemente ligada al desarrollo y educación gratuita de la clase obrera de nuestra ciudad.

La apertura del centro, situado en una casa propiedad de su presidente Augusto Bárcena en la calle Circo, hoy Eduardo Iglesias, tiene lugar con la presencia de destacadas autoridades vinculadas a la ciudad como Eduardo Chao, Jenaro de la Fuente, Manuel Diego Santos o el propio Urzáiz. La matrícula, abierta en aquel primer momento para estudiantes a partir de los catorce años, incluía materias eminentemente prácticas como Aritmética, Álgebra, Geometría, Física, Química, Dibujo y Contabilidad Industrial, siendo calificado el centro docente en aquellos años como el primero de Vigo.

El inmueble era de una sola planta, resultando insuficiente desde el principio para las necesidades de la escuela. Pronto el indiano José García Barbón, destacado filántropo de la ciudad olívica encarga al arquitecto francés Michel Pacewicz el diseño de un nuevo edificio, cuyos planos estarán listos en 1897. Construido entre las calles García Barbón y Pontevedra, el conjunto se enmarca en un estilo ecléctico-historicista con elementos neogóticos y neorrománicos, existiendo dos volúmenes separados por un patio. Este monumental inmueble será donado por su propietario a la ciudad de Vigo en 1904, a condición de que se mantuviera “en beneficio de la clase obrera, a cuya instrucción, cultura y progreso, van unidos el progreso, adelanto y cultura de los pueblos.” Es decir, la permanencia de una enseñanza obrera y gratuita.

Durante décadas el horario permanece inalterable: las clases se adecúan al turno laboral, impartiéndose entre seis de la tarde y nueve de la noche. Los cambios durante el régimen de Franco también se dejan notar en los planes de estudios de la Escuela de Artes y Oficios, encontrándose por ejemplo la Religión como materia en 1957 junto a Oficinas, Idiomas y Artesanía. Las asignaturas se enseñaban a través de cursos de varios niveles. En el año 1963 la matrícula era de 840 alumnos y 401 alumnas, aunque se estimaba que hasta un 50% se darían de baja por motivos como el servicio militar o contraer matrimonio.

En aquel tiempo el Ayuntamiento realizaba gestiones para adaptar la escuela a las directrices de la Formación Intensiva Profesional, proyecto que motivó el planteamiento de una reforma sustancial del edificio de Pacewicz. Apenas bocetada, la obra consistía en completar la planta alta y unir totalmente los dos inmuebles con la consecuente ruptura de la armonía de ambas fachadas y la pérdida de las balaustradas y remates de las terrazas. Una reforma que por suerte, no se llegará a realizar. Conocida durante años como la Universidad Popular, la institución se mantiene hoy día como un organismo autónomo dependiente del Concello, dedicado a la formación gratuita en artes y oficios artísticos, y situado en una de las joyas arquitectónicas del Vigo metropolitano.